Linsey McGoey: El Filantrocapitalismo no nos protegerá

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¿Cómo construimos un mundo más equitativo? Solo es posible por medio de una transformación revolucionaria de los sistemas actuales de distribución económica y recompensa que benefician a lxs más ricxs del mundo a expensas de la mayoría de la población mundial.

Mientras las instituciones multilaterales y los gobiernos nacionales se esfuerzan por frenar la pandemia, una cosa está clara: la ideología Filantrocapitalista, no sólo las fundaciones y organizaciones filantrópicas, está profundamente arraigada a nuestros sistemas globales de respuesta.

Consideremos el tema que está en la mente de todxs: la vacuna para el Covid-19. La distribución de cualquier tratamiento para el COVID se ve afectado por una creciente desconfianza en lxs filántropxs privadxs. Esta desconfianza pública y rabia contra lxs billonarixs deben tomarse seriamente como una señal de profunda ansiedad por el empeoramiento de la desigualdad económica de la actualidad.

Consideremos cómo se distribuyen en todo el mundo lxs temas de investigación y lxs participantes de ensayos clínicos globales de nuevos fármacos y otras terapias. Diferentes agentes empresariales y gubernamentales a menudo buscan en todo el mundo participantes de investigación disponibles para probar la seguridad y eficacia de medicamentos que benefician en gran medida a lxs consumidorxs del Norte Global, una práctica que perpetúa las diferentes formas de expropiación y empobrecimiento neocoloniales.

¿Cómo se relaciona este tipo de explotación medicinal con las teorías económicas del “capitalismo racializado”? ¿Cómo desafiar este tipo de explotación? ¿Cómo se puede exhortar e incentivar a los medios de comunicación y a lxs académicxs para que informen mejor sobre este patrón continuo de explotación de la investigación sanitaria, de manera que el caso por una “vacuna para el pueblo” sea aún más convincente?

Un análisis crítico mesurado de los enfoques filantrópicos favorables al mercado, centrado en lxs grandes actores como la Iniciativa Chan Zuckerberg y la Fundación Bill y Melinda Gates, podría ayudar a abordar lo que hoy veo como un desafío doble: la necesidad de desarrollar soluciones internacionales para los desafíos a nivel nacional, de manera que no se descuiden las comunidades empobrecidas tanto en las naciones “ricas' como las que están en “desarrollo”.

En el Norte al igual que en el Sur, hay una fuga de recursos del sector público hacia beneficiarixs privadxs, de manera tal que socavan los sistemas de atención médica básica. Son las comunidades más pobres quienes continúan perdiendo en el cambio de rumbo a favor del sector privado, un rumbo que es defendido y alimentado por desembolsos filantrópicos. Como resultado, en todo el mundo se observa una disminución de la calidad de la prestación de servicios públicos, lo cual puede conducir a la consolidación de hostigamientos, estigmatización y utilización de chivos expiatorios por motivos raciales.

No es necesario decir que debemos condenar la desinformación y las perspectivas extremistas. Desafiar los enfoques “filantrocapitalistas” que consolidan el poder corporativo actual y señalan el patrón de pérdida de salud y riqueza es lo opuesto al pensamiento “extremista”; más bien, apunta a ampliar la “Ventana de Overton” de posibles alternativas, señalando que el fundamento filantrocapitalista para el aumento de las asociaciones público-privadas en materia de salud, reposan sobre una base de evidencias poco sólida. Lo que funciona para la salud pública es el fortalecimiento de la atención sanitaria básica, los regímenes a favor de patentes públicas y el acceso asequible a las medicinas.

Estoy emocionada por trabajar con el Grupo de Trabajo de Respuesta al Covid-19 para articular una teoría de filantropía radical, una que celebre diferentes formas de solidaridad en lugar de ideas de caridad imperialistas e injustas.

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En solo cuatro meses, reunimos 40 ensayos de activistas, profesionales, pensadorxs, líderes comunitarixs y líderes de estado, imaginando cómo podríamos reconstruir el mundo después del Covid-19 y trazando un camino justo hacia el abordaje sobre la deuda internacional.

Las fuerzas progresistas se están levantando. Pero para tener éxito, debemos tomar muy en serio la tarea de generar ideas, políticas y paradigmas que definirán nuestro futuro.

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Available in
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Authors
Linsey McGoey
Translators
Daniel Felipe Guana and Nora Bendersky
Published
30.11.2020

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