Health

Israel está demostrando apartheid médico, no liderazgo en vacunación

Bajo los titulares que celebran el índice de vacunación de Israel se encuentra una historia mucho más sombría sobre la desigualdad en materia de salud.
Lxs funcionarixs israelíes han declarado que podrían ofrecer lo que les sobra a Cisjordania y Gaza después de vacunar a lxs ciudadanxs israelíes y a lxs palestinxs de Jerusalén Oriental.
Lxs funcionarixs israelíes han declarado que podrían ofrecer lo que les sobra a Cisjordania y Gaza después de vacunar a lxs ciudadanxs israelíes y a lxs palestinxs de Jerusalén Oriental.

Los medios de comunicación están llenos de titulares como: "Cómo Israel se convirtió en un líder mundial en la vacunación contra el Covid-19". Mientras que EE. UU. hasta ahora sólo ha vacunado al 1,3 por ciento de su población contra el Covid-19, Israel ya ha administrado la vacuna a más del 14 por ciento de sus ciudadanxs. Al explicar esto, los medios de comunicación citan la medicina socializada de Israel, el hecho de que el país es pequeño pero rico (permitiendo a Israel pagar $62 por dosis, en comparación con los $19,50 que paga EE. UU.), y la naturaleza altamente digitalizada del sistema de salud de Israel. Pero bajo los titulares que celebran el índice de vacunación de Israel yace una historia mucho más sombría sobre la desigualdad en materia de salud.

Israel tiene una población de alrededor de nueve millones de habitantes. El 20 por ciento de la población de Israel son ciudadanxs palestinxs de Israel. Estas personas pueden votar en las elecciones, tienen representación en la Knéset, y están siendo vacunadxs contra el Covid-19. Pero, hay alrededor de otrxs cinco millones de palestinxs que viven bajo el dominio israelí, sin derechos y, como el resto del mundo, están sufriendo la pandemia.

Desde 1967, la población de colonxs israelíes se ha elevado a cerca de 500.000, con los consejos regionales de lxs colonxs israelíes controlando el 40 por ciento de las tierras de Cisjordania. A pesar de los acuerdos de normalización facilitados por los Estados Unidos con los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Marruecos firmados durante el último semestre del año, que supuestamente deberían haber detenido la anexión de Cisjordania por parte de Israel, en 2020 se ha producido el mayor número de autorizaciones de unidades de asentamiento, desde que el grupo de vigilancia Peace Now comenzó a realizar el seguimiento en 2012.

A pesar de que la Autoridad Palestina y Hamas son supuestamente los gobiernos oficiales de Cisjordania y Gaza, Israel está realmente a cargo. Israel controla las fronteras, la moneda, el banco central e incluso recauda impuestos en nombre de la Autoridad Palestina. Mantiene el derecho de llevar a cabo operaciones militares en tierra palestina y controla el grado de libertad, o la falta de ella, que se concede a lxs palestinxs. Incluso en zonas como Ramala, supuestamente bajo el control total de la Autoridad Palestina, Israel se reserva el derecho de ingresar a la ciudad en cualquier momento, de cerrar calles y tiendas, de irrumpir en las casas y de hacer arrestos militares sin orden judicial.

La distribución de la vacuna contra el Covid-19 por parte de Israel está lejos de ser el único sistema de desigualdad del país. Las elecciones israelíes no incluyen a lxs aproximadamente cinco millones de palestinxs que viven en Cisjordania y Gaza. Lxs palestinxs de Jerusalén oriental, si bien pueden votar en las elecciones municipales, no pueden hacerlo en las elecciones nacionales como la que está prevista para marzo (la cuarta en dos años).

Tal vez la demostración más flagrante de que Israel tiene dos regímenes jurídicos para dos grupos de personas es su sistema judicial en Cisjordania. Mientras que lxs colonxs israelíes, que residen allí ilegalmente de acuerdo con el derecho internacional, están sujetxs al derecho civil israelí, sus vecinxs palestinxs viven bajo el derecho militar israelí. Esto lxs hace sujetxs a estatutos como la Orden Militar 101, que prohíbe incluso la protesta pacífica.

Según los Acuerdos de Oslo, firmados en 1993, la Autoridad Palestina es la única responsable de la atención sanitaria de lxs palestinxs en Cisjordania y Gaza. Sin embargo, estos acuerdos formaban parte de la visión que contemplaba la firma de un acuerdo de paz más completo en un plazo de cinco años. Casi tres décadas después, este acuerdo de paz más amplio aún no se ha producido e Israel ha afianzado su empresa de asentamiento, mientras que desacata el derecho internacional y elude sus obligaciones morales, jurídicas y humanitarias como potencia ocupante. Proporcionar la vacuna contra el Covid-19 a lxs palestinxs es una de esas obligaciones.

Lxs palestinxs de Cisjordania y Gaza necesitan desesperadamente la vacuna contra el Covid-19. Hasta el 6 de enero de 2021, ha habido 144.257 casos y 1663 muertes por Covid-19 en los territorios palestinos. La infección y las tasas de mortalidad están aumentando peligrosamente. En un período de sólo 24 horas, se anunciaron 1191 nuevos casos y 20 muertes por el virus. La situación en Gaza es particularmente preocupante. Gaza sufre hasta 12 horas diarias sin electricidad. Gracias al asedio aéreo, terrestre y marítimo de Israel, así como a los múltiples asaltos militares en el enclave abarrotado, hay una grave escasez de medicamentos y equipo médico en Gaza, junto con una pobreza y desempleo considerables. La cuarentena y el mantenimiento de los servicios sanitarios en Gaza resulta extremadamente difícil.

El sistema Covax de la Organización Mundial de la Salud, destinado a ayudar a los países empobrecidos, se ha comprometido a vacunar al 20 por ciento de los territorios palestinos. Pero las vacunas Covax aún no tienen la necesaria aprobación de "uso de emergencia" de la OMS. Gerald Rockenschaub, jefe de la oficina de la OMS en Jerusalén, dijo que es probable que las vacunas Covax no estén disponibles para su distribución en los territorios palestinos hasta "principios o mediados de 2021". Según el Ministerio de Salud palestino, los territorios han sufrido una crisis financiera que los ha dejado casi sin fondos para comprar dosis de vacunas. Incluso cuando lograron conseguir el dinero, las vacunas que intentaron comprar a Rusia en diciembre no pudieron ser entregadas ya que Rusia determinó que no tenían suficientes dosis para vender.

En la primera semana de 2021, la Autoridad Palestina comenzó a preguntar si Israel les ayudaría a obtener la vacuna. Hasta ahora, lxs funcionarixs israelíes han dicho que podrían ofrecer lo que les sobra a Cisjordania y Gaza después de vacunar a lxs ciudadanxs israelíes y a lxs palestinxs de Jerusalén Oriental. Si eso no es apartheid médico, no sé qué es.

Foto: Lisa Ferdinando / Wikimedia

Ayúdanos a construir la Agencia

La Agencia es la única red mundial de publicaciones progresistas y perspectivas comunitarias.

Desde nuestro lanzamiento en mayo de 2020, la Agencia ha amplificado y dado voz a más de 100 artículos de las principales publicaciones progresistas de todo el mundo, traduciendo cada uno a al menos seis idiomas, y llevando las luchas de los pueblos indígenas del Amazonas, los palestinos en Gaza, las feministas en Senegal, entre otras, a una audiencia global.

Con más de 150 traductorxs y un equipo editorial en crecimiento, confiamos en nuestrxs colaboradorxs para seguir difundiendo estas historias de las luchas comunitarias y para configurarnos como un servicio de difusión para las fuerzas progresistas del mundo.

Ayúdanos a construir esta misión. Dona a la Agencia.

Support
Available in
EnglishSpanishFrenchItalian (Standard)GermanPortuguese (Brazil)
Author
Ariel Gold
Translators
Nora Bendersky and Francisco Domínguez
Date
19.01.2021

More in Health

Health

Dear WTO: Covid-19 Vaccine is a Global Public Good

Receive the Progressive International briefing
Privacy PolicyManage CookiesContribution Settings
Site and identity: Common Knowledge & Robbie Blundell