Housing and Land Rights

Lxs agricultorxs indonesixs luchan por recuperar sus tierras

Para lxs habitantes de la aldea indonesia de Pakel, la lucha contra el acaparamiento de tierras y la destrucción del medio ambiente se prolonga desde hace 100 años. Y su lucha aún no ha terminado.
Primero contra el gobierno colonial holandés, luego contra lxs gobernantes autoritarixs de Indonesia después de la independencia: la lucha de lxs agricultorxs de Pakel sirve de inspiración para la lucha por la tierra y la dignidad en todo el mundo.
Primero contra el gobierno colonial holandés, luego contra lxs gobernantes autoritarixs de Indonesia después de la independencia: la lucha de lxs agricultorxs de Pakel sirve de inspiración para la lucha por la tierra y la dignidad en todo el mundo.

La larga historia de lucha por el derecho a la tierra muestra cómo la vida en un país independiente está aún lejos de lo que lxs habitantes de Pakel esperaban. Pakel es una aldea situada en el distrito de Licin de la regencia de Banyuwangi, la zona más remota de Java Oriental (Indonesia). Se encuentra en una zona alta de colinas rodeada de bosques. Aunque esta zona parece verde y serena cuando se ve desde la distancia, no se puede catalogar totalmente de bosque porque está llena de monocultivos, cultivados por una empresa llamada PT Bumi Sari, que lleva décadas explotando las tierras de lxs residentes. Aparte de esta empresa, también hay un bosque de producción muy grande, controlado en su mayor parte por Perhutani, una empresa estatal.

Citando a Dianto Bachriadi en su libro Manifiesto Penataan Ulang Penguasaan Tanah Kawasan Hutan (2020), la zona que vemos ahora no es un bosque sino un territorio cuya función ha cambiado, aunque sigue catalogada legalmente como zona forestal de producción. En otras palabras, es un pseudobosque. Aunque legalmente esta zona sigue considerándose un área forestal de producción, en realidad, ahora alberga tierras agrícolas, asentamientos y plantaciones madereras.

Podemos constatar dicha situación en las zonas reclamadas territorialmente como áreas de gestión de Perhutani, incluso en la aldea de Pakel. La superficie forestal se ha perdido, cambiando su destino, de bosque de producción a tierra agrícola e incluso a asentamientos. Debido a que todavía aparece como zona forestal de producción ante la concesión de Perhutani, gestionada por la Unidad de Gestión Forestal (KPH) en el oeste de Banyuwangi y que cubre una superficie de 716,5 hectáreas, la tenencia no permite a lxs aldeanxs y a la propia aldea administrar la zona. Además de lidiar con los reclamos espaciales de Perhutani, lxs residentes de Pakel también están lidiando con los reclamos espaciales de PT Bumi Sari, que afirma tener un permiso de negocio de plantación en el área de la aldea de Pakel. De hecho, tal y como reconocen los Servicios de Agricultura y Alimentación de Banyuwangi, la zona de plantación de PT Bumi Sari solo se encuentra en la aldea de Bayu, en el distrito de Songgon. De ahí que surja una gran pregunta. ¿No se trata de un caso de acaparamiento de tierras? Entonces, ¿por qué no se ha tomado ninguna medida?

Esta situación plantea grandes interrogantes en medio de sentimientos de asombro y tristeza. Pakel es ahora un pueblo flanqueado por dos gigantescas empresas que juegan con la legalidad para obtener la división territorial o territorialización, como si fuera su territorio en primer lugar. De hecho, hay residentes en la zona que viven y dependen de estas tierras y bosques para su sustento, pero tienen un acceso limitado. Algunxs cultivan en esta zona de forma independiente, otrxs cooperan con Perhutani y otrxs se convierten en trabajadorxs de las plantaciones. Por lo tanto, lxs residentes de Pakel son en su mayoría agricultorxs arrendatarixs, trabajadorxs agrícolas y trabajadorxs de plantaciones, que ahora se sienten marginadxs debido a estos reclamos aterrorizantes sobre su área, en nombre de la legalidad y la legitimidad del Estado.

Derechos de lxs residentes de Pakel

Hace algún tiempo, el 24 de marzo de 2021, WALHI Jatim (Java Oriental) publicó una cronología sobre un siglo de resistencia de lxs agricultorxs de Pakel. Esta cronología está compilada sobre la base de la "Akta 29" o carta de derechos de la época colonial que todavía está archivada ordenadamente por lxs residentes y ha sido consultada por varias redes académicas, incluyendo universidades como Brawijaya, Widayagama y Diponegoro. Además, lxs residentes de Pakel siguen conservando los registros de sus luchas del pasado, lo que facilita la recopilación de la cronología.

La lucha de lxs habitantes de Pakel comenzó en 1925. Eran alrededor de 2956 habitantes representadxs por siete personas. Uno de esos representantes era Doelgani, que luchó sin descanso. Presentaron una solicitud ante el gobierno colonial holandés para que se abrieran los bosques de Sengkan Kandang y Keseran, situados en Pakel, Licin, Banyuwangi. Cuatro años después, el 11 de enero de 1929, su petición fue aprobada. El regente de Banyuwangi, R.A.A.M. Notohadi Suryo, concedió a estas siete personas el derecho a abrir las zonas forestales de unos 4000 hombros (3000 hectáreas). En su trayectoria, a pesar de contar con el "Akta 1929" como base de sus derechos, las actividades de tala del bosque y plantación de cultivos fueron llevadas a cabo por Doelgani y lxs demás representantes. A menudo se enfrentaron a diversas intimidaciones y actos de violencia por parte del gobierno colonial holandés, que continuaron en la época japonesa. Aun así, Doelgani y lxs demás siguieron defendiendo y cultivando las tierras de "Akta 1929".

Tras la independencia de la República de Indonesia, intentaron luchar por sus derechos sobre la tala de bosques, tal y como se recoge en el "Akta 1929", con el gobierno de la República de Indonesia, a través del Regente de Banyuwangi. Hasta la promulgación de la Ley Agraria Básica de 1960, el proyecto de reforma agraria no había llegado aún a la zona de Banyuwangi, pero lxs agricultorxs seguían esperando y realizando actividades agrícolas. En septiembre de 1965, una tragedia sangrienta provocó una cadena de acontecimientos desafortunados que afectó a lxs habitantes de Sumberejo Pakel. Se les acusó de ser del Partido Comunista de Indonesia (PKI), lo que obligó a personas como Doelgani a desaparecer repentinamente. Algunxs no podían hablar, porque existía siempre la amenaza de que todxs lxs que luchaban por sus derechos fueran presentadxs como del PKI.

En la década de 1970, la zona de "Akta 1929" en la aldea de Pakel, históricamente cultivada por lxs agricultorxs, fue reclamada como propiedad de la plantación de PT Bumi Sari. Además, si se observa el Decreto del Ministerio del Interior, fechado el 13 de diciembre de 1985, con el número SK.35 / HGU / DA / 85, se establece que PT Bumi Sari solo posee Derechos de Uso Comercial (HGU) con una superficie de 11.898.100 metros cuadrados o 1189,81 hectáreas, que se divide en 2 certificados, a saber el Certificado HGU Número 1 Kluncing, que cubre una superficie de 1.902.600 metros cuadrados y el Certificado HGU Número 8 Songgon, que cubre una superficie de 9.995.500 metros cuadrados. Claramente, estos dos decretos hacen evidente que Pakel no forma parte del área de actividad de PT Bumi Sari.

En medio del clima político represivo del régimen autoritario del Nuevo Orden, lxs residentes de Pakel optaron por guardar silencio y no luchar abiertamente. Mientras tanto, PT Bumi Sari siguió reclamando la HGU hasta la aldea de Pakel.

En 1999, tras la dimisión de Suharto, lxs residentes de Pakel ocuparon la zona de "Akta 1929". Como resultado, el 17 de agosto de 1999, varixs residentes fueron detenidxs, encarceladxs y sufrieron diversos actos de violencia física por parte de las fuerzas de seguridad. Ya entonces, en 2001, lxs residentes de Pakel volvieron a ocupar la zona de "Akta 1929". En respuesta, las fuerzas de seguridad del Estado quemaron todas las casas de campo y las plantas del terreno. Este incidente hizo que la mayoría de lxs jóvenes de Pakel se vieran obligadxs a abandonar la escuela. Además, varixs residentes se vieron forzadxs a abandonar el pueblo de Pakel para evitar ser detenidxs y perseguidxs por las fuerzas de seguridad.

El Decreto del Regente de Banyuwangi, con número 188/402 / KEP / 429.011 / 2015 relativo a la Determinación y Confirmación de los Límites de la aldea de Pakel, Distrito de Licin, Regencia de Banyuwangi, también estableció que no había ninguna HGU que perteneciera a PT Bumi Sari en la aldea de Pakel, Licin, Banyuwangi. Esto fue confirmado por una circular de BPN Banyuwangi, numerada 280 / 600.1.35.10 / II / 2018, y fechada el 14 de febrero de 2018, que reafirmó que las tierras de la aldea de Pakel no estaban incluidas en la HGU de PT Bumi Sari. Pero en realidad, incluso hoy, PT Bumi Sari sigue controlando la tierra.

La población de Pakel es de aproximadamente 2.760 habitantes. La superficie de la aldea de Pakel es de 1.309,7 hectáreas. Sin embargo, en realidad, lxs aldeanxs solo tienen derecho a explotar una superficie de aproximadamente 321,6 hectáreas, puesto que PT Bumi Sari afirma controlar 271,6 hectáreas, y 716,5 hectáreas son controladas por Perhutani KPH West Banyuwangi. En consecuencia, podemos imaginar los problemas a los que se enfrentan lxs ciudadanxs. Con una tierra tan limitada, ¿qué se puede cultivar?

No es de extrañar que muchxs residentes de Pakel opten por emigrar a las grandes ciudades o intenten trabajar en otros sectores. Este problema que ha tomado como rehenes a lxs residentes de Pakel no es más que una consecuencia de la historia de acaparamiento de tierras legitimada por el Estado. Por un lado, Perhutani incluyó gran parte de la zona del pueblo de Pakel en la categoría de bosque de producción aunque algunas zonas son claramente agrícolas. Por otro lado, hay un predio de la aldea reclamado unilateralmente por PT Bumi Sari.

El reclamo como forma de lucha

El 24 de septiembre de 2020, lxs residentes, que habían creado previamente una organización llamada Rukun Tani Sumberejo Pakel, pasaron a la acción ocupando las tierras reclamadas por PT Bumi Sari. Esta acción es una afirmación de su derecho a la tierra. Durante casi diez años lucharon pidiendo la "amabilidad" del gobierno, pero fue en vano. Se les ignoró y no se les consideró como ciudadanxs con derecho legítimo a gestionar sus tierras y a vivir. Hasta que se dieron cuenta de que el reclamo es la única manera de recuperar sus derechos erosionados, mientras luchan por el reconocimiento.

Elegir este paso en medio de una situación de represión no es fácil. Al contrario de conseguir el reconocimiento de sus derechos, la amenaza de ser criminalizadxs ha pasado a ser una realidad. Antes de reclamar, lxs habitantes de Pakel habían sufrido intimidaciones e intentos de criminalización. Varias personas fueron citadas por la policía y hubo una persona que acabó siendo encarcelada, aunque al final fue liberada. Ahora se enfrentan a una amenaza similar, en la que dos ciudadanxs han sido criminalizadxs como resultado de esta acción.

Este modelo de reclamo es similar a lo que se denomina “reforma agraria por apalancamiento” o "reforma agraria desde abajo". Según Wiradi (en Sutaryono, Nugroho y Afifi, 2014), la reforma agraria por apalancamiento es un esfuerzo por impulsar cambios en determinadas estructuras de tenencia de la tierra iniciados directamente por lxs agricultorxs en forma organizada. Lxs ciudadanxs proponen expresamente que la tierra que controlan sea reconocida por el Estado en lugar de esperar que éste se la conceda (por gracia). Si no es reconocida, siguen ocupándola y explotándola.

Esta historia de lxs habitantes de Pakel nos muestra su largo camino de lucha hacia sus derechos. El Programa de Reforma Agraria del régimen de Jokowi, que se esperaba resolviera el problema de la desigualdad con la redistribución de la tierra y los conflictos agrarios, sigue sin funcionar. ¿A qué se debe esto? Refiriéndose a la investigación de Lutfi (2018), el programa de Reforma Agraria de Jokowi, en la práctica, solo busca acelerar el registro de tierras para su certificación, en lugar de resolver la desigualdad y los conflictos agrarios. Como resultado, hoy en día, seguimos siendo testigos de tantos casos de conflictos agrarios y luchas desde la base, como el caso en Pakel, Banyuwangi.


Foto: Wahyu Eka Setyawan

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Available in
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Author
Wahyu Eka Setyawan
Translators
Nora Bendersky and Nicole Millow
Date
18.08.2021

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