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El mundo observa a Honduras

La Internacional Progresista se encuentra en Tegucigalpa para llevar a cabo una observación oficial mientras la escalada de violencia amenaza las elecciones del domingo.
El domingo es el momento decisivo para la democracia en Honduras.
El domingo es el momento decisivo para la democracia en Honduras.

Observadorxs de la Internacional Progresista llegan a Tegucigalpa mientras Honduras se prepara para elegir un presidentx, tres vicepresidentxs, 298 alcaldes, 128 legisladorxs nacionales y 20 diputadxs para el Parlamento Centroamericano (PARLACEN).

Combinando la observación en los centros de votación con el análisis en tiempo real del recuento de votos, la delegación trabajará con el Centro de Estudio para la Democracia (CESPAD) y el Consejo Nacional Electoral (CNE) para garantizar la transparencia y la responsabilidad en el proceso democrático del país.

La delegación llega en un momento decisivo para la democracia en Honduras. Tras una década de fuerza militar, intervención extranjera e irregularidades documentadas en su proceso electoral, el país se enfrenta ahora a una dura elección: respetar la voluntad popular o reprimirla.

Honduras aún no ha recuperado la estabilidad política tras el golpe de Estado de 2009 –dirigido por las fuerzas armadas del país y asistido por militares estadounidenses– contra el presidente Manuel Zelaya.

Las elecciones presidenciales que siguieron, en 2013 y 2017, volvieron a estar envueltas en acusaciones de fraude, escasa capacidad técnica y corrupción absoluta. En 2017, incluso la propia OEA llegó a decir: "la Secretaría General de la OEA no puede dar garantías sobre el resultado de las elecciones".

El país se enfrenta ahora a amenazas tanto nacionales como internacionales para su proceso democrático.

La desinformación se extiende por las plataformas de las redes sociales, como Facebook y Twitter, ya que lxs candidatxs difunden teorías conspirativas y calumnian a lxs candidatxs de la oposición en un intento de suprimir la participación en las elecciones.

Mientras tanto, la violencia política va en aumento. En julio, la ex legisladora Carolina Echeverría, del Partido Liberal, fue asesinada en su propia casa mientras planeaba una campaña de reelección al Congreso.

No se trata de un ataque aislado. El mes pasado, la diputada de la oposición Olivia Zúñiga Cáceres, hija de la líder indígena asesinada Berta Cáceres, sufrió un intento de asesinato similar al de Echevarría. Activistas de todo el país denuncian la violencia y la intimidación habituales en el periodo previo a las elecciones del domingo.

El aumento de la violencia política ha hecho que se cuestione el papel de las fuerzas armadas en el sistema político del país. Desde el golpe de Estado de 2009, las fuerzas armadas hondureñas han forzado el exilio de Zelaya, han asumido funciones clave de la administración gubernamental y funciones policiales.

El poder de las fuerzas armadas del país está respaldado por el gobierno estadounidense. A través de su "Guerra contra las Drogas" hemisférica, Estados Unidos ha invertido cientos de millones de dólares en entrenamiento militar y ayuda a estas mismas fuerzas armadas.

La estrategia ha resultado desastrosa tanto para Honduras como para los objetivos declarados de la política antidrogas de Estados Unidos –ejemplificada más claramente por la acusación contra el presidente en funciones, Juan Orlando Hernández, por sus presuntos intentos de "aprovechar el tráfico de drogas para mantener y aumentar su poder político".

Ahora aumenta la preocupación –dentro de Honduras y a nivel internacional– de que en las elecciones del domingo se produzca fraude generalizado, violencia y represión. Las fuerzas de la oposición se han organizado valientemente para exigir la restauración de la democracia en el país. Pero será necesaria una atenta vigilancia para evitar el despliegue de tácticas autoritarias en las calles, en las urnas y en el recuento oficial de votos.

Por eso la Internacional Progresista se ha movilizado a Honduras. Bajo la bandera de su recién lanzado Observatorio, la delegación investigará posibles irregularidades y comunicará sus hallazgos a través de la red global de la Internacional Progresista, asegurando que, frente a las envalentonadas fuerzas del autoritarismo del país, el mundo está observando.

Photo: Kristen Joy Williams

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Translator
Maria Inés Cuervo
Date
24.11.2021

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