Speeches

Embajador cubano De Céspedes: «La hora de la marcha unida».

Discurso del embajador Carlos de Céspedes en Nuestra América
En su discurso en Nuestra América, el embajador cubano Carlos de Céspedes advierte que la subyugación de Venezuela es un precedente para todos, argumentando que solo la acción unificada, la solidaridad y la denuncia coordinada en foros multilaterales pueden contrarrestar esta amenaza.

Buenos días

Ante todo quiero expresar nuestro agradecimiento a los organizadores de la “Internacional Progresista”, por esta gran oportunidad y privilegio de escuchar la voz de Cuba. Muchas gracias, estimado David Adler. De igual manera a las autoridades colombianas presentes y a la Excelentísima Sra. Canciller, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy, que, con toda bondad, ha accedido a mi participación.

El hecho de que nuestra convocatoria tenga como título, “Un llamado de emergencia para la acción en “Nuestra América”, es motivador. Encierra en sí la necesidad de reencontrarnos en unidad compacta y de concluir en un programa de acción urgente ante los graves desafíos que enfrentamos. Encierra un mensaje bolivariano y un concepto martiano.

Es por ello, que Cuba aprecia una coyuntura regional extremadamente compleja, donde nuestra Proclama de Paz firmada por todos los Jefes y Jefas de Estado y Gobierno de América Latina y el Caribe, el 28 de enero de 2014, ha sido criminalmente violada por Estados Unidos; atrayéndonos al pasado de la Doctrina Monroe y a un recurrente y actual Corolario Trump.

La agresión de EE.UU. contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, es un acto criminal de terrorismo de Estado. Violatorio del derecho internacional y de la carta de las Naciones Unidas. Constituye, además, una gran amenaza que pende sobre todos los países del mundo, en particular, de América Latina y el Caribe.

El hecho inédito que llevó al secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y de su esposa Cilia Flores en su propio territorio, por una fuerza militar hostil, no solo viola el derecho internacional, sino la propia legislación estadounidense y la venezolana. EE.UU. encamina una política exterior orientada hacia el avasallamiento y a amedrentar a los gobiernos de Nuestra América.

Nos encontramos hoy ante circunstancias muy peligrosas para todos. Se requiere de mayor solidaridad, pero también de mayor concertación y coordinación entre nuestras naciones, partidos políticos y movimientos sociales, para llevar esta denuncia a los foros multilaterales y en especial a las NN.UU.

La prerrogativa privilegiada en este hemisferio por parte de EE.UU., de derrocar gobiernos por la fuerza, secuestrar individuos, incluso presidentes, y apropiarse de los recursos naturales de cualquier nación; no es pura especulación o acusaciones infundadas, sino está basado en hechos que todos hemos vivido u observado.

Lo que ocurre hoy con Venezuela, le puede suceder a cualquiera de nuestros países. No existe garantía alguna de que eso no vaya a suceder, a no ser que actuemos de conjunto con una voz firme.

Cuba es un país bajo agresión. Quien les habla, ha vivido más de seis décadas bajo un absurdo y criminal bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por EE.UU., brutalmente recrudecido en estos momentos, y que ha sido rechazado en amplia mayoría por la comunidad internacional; donde la gran parte de los países aquí representados han votado a favor de su levantamiento. Gesto que mucho agradecemos.

El robo del combustible venezolano en alta mar, además de constituir un hecho de piratería internacional; es una expresión más del interés del gobierno estadounidense de continuar estrangulando nuestra economía. Conoce perfectamente que Cuba no puede prescindir de combustible y que agravaría mucho más la situación de nuestro país, que ya es compleja, a pesar de los innumerables esfuerzos internos y de la capacidad de resistencia de nuestro pueblo.

Por tal motivo, nuestro llamado es a la unidad, a la búsqueda de puntos comunes que nos harán avanzar. Solo la unidad nos llevará a la victoria frente al decadente agresor imperialista.

Para finalizar, quiero aprovechar esta ocasión, para rendir póstumo tributo a los heroicos compañeros caídos en desigual combate, frente a los agresores estadounidenses en Venezuela. El pasado 16 de enero, el presidente Miguel Díaz-Canel expresaba y cito: “funcionarios estadounidenses han reconocido con asombro, pero también con inocultable admiración, la bravura de este puñado de hombres que, con marcada desventaja de fuerzas y capacidad de fuego, ofreció fiera resistencia a los secuestradores, lesionando incluso a varios de sus efectivos e inutilizando, hasta donde sabemos hoy, parcialmente uno de sus medios de transporte”, fin de la cita.

Reafirmo hoy, ante las amigas y amigos que nos acompañan, incluyendo por supuesto a los hijos e hijas de Martin Luther King y George Washington aquí presentes, que Cuba no se dejará intimidar, que no admitiremos amenazas, y que preferimos hundirnos en el mar, antes que traicionar la gloria y la sangre derramada por nuestros mártires a lo largo de toda nuestra historia.

Cuba reafirma su total disposición de conversar con el gobierno de EE.UU. Este ha sido siempre nuestro mensaje, pero en igualdad de condiciones y sin presiones. Respetando lo más sagrado que tenemos, nuestra soberanía e independencia.

Culmino, con un pensamiento de nuestro Héroe Nacional José Martí, de enorme vigencia: "Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes."

¡¡¡Hasta la Victoria Siempre, convencidos de que Venceremos…!!!

Available in
EnglishSpanish
Date
29.01.2026
Progressive
International
Privacy PolicyManage CookiesContribution SettingsJobs
Site and identity: Common Knowledge & Robbie Blundell