Formado en Durban el 4 de octubre de 2005, Abahlali baseMjondolo cuenta con más de 180 000 miembros organizados en 104 sucursales en 4 de las 9 provincias en Sudáfrica. El movimiento está arraigado principalmente en asentamientos urbanos y en nuevas ocupaciones de tierras urbanas, incluyendo aquellas desarrolladas en comunas. También cuenta con algunas sucursales rurales.
Desde el inicio, el movimiento tomó la educación política, entendida como un proceso basado en aprendizaje mutuo, con seriedad. Hubo un interés inmediato y profundo en Frantz Fanon. Aunque las prácticas iniciales del movimiento no fueron inspiradas por Paulo Freire, tenían una resonancia clara con el compromiso de mutualidad, clave en el pensamiento de Freire, y después éste fue retomado. La experiencia del paternalismo — de ser tratado por el African National Congress (ANC), como las personas frecuentemente decían, como niñas y niños — generó una fuerte aversión al paternalismo racializado por parte de organizaciones no gubernamentales (ONG) común en esos tiempos.
Aunque hubo, en esos tiempos iniciales del movimiento, un sentido claro de la necesidad de afirmar lo que fue llamada una “política de las y los pobres”, la crítica del ANC tomó como referencia su propio lenguaje e historia. Tomando la idea de Robben Island como una universidad, el movimiento audazmente declaró la Universidad de Abahlali baseMjondolo y comenzó un programa de discusiones políticas, a veces con conferencistas invitadxs e incluía discusiones nocturnas denominadas como “campamentos”.1 El programa, operando a lo largo de las sucursales y diversos espacios centralizados, ha continuado por 20 años. Lograr albergar talleres de educación política exitosos es una precondición para lanzar una nueva rama.
En 2015, miembros del movimiento comenzaron a participar en la Florestan Fernandes National School del Movimiento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) en Guararema cerca de São Paulo, Brasil. Esta experiencia conllevó al actual vicepresidente del movimiento, Mqapheli Bonono (también llamado George), a liderar esfuerzos para establecer escuelas políticas como estructuras específicamente diseñadas para este propósito en nuevas ocupaciones. Las nuevas ocupaciones hicieron posible planear colectivamente la construcción de infraestructura compartida, incluyendo pasillos, cocinas, guarderías y jardines.
Hoy, la idea de la comuna es central para las aspiraciones del movimiento, y construir y administrar las escuelas políticas es una parte importante de convertir las ocupaciones en comunas. El proceso de construir comunas – comunidades autogestionadas democráticamente en las que, entre otros principios y prácticas, no alquilan ni venden tierra ni propiedades – es mucho más sencillo cuando las personas se han comprometido colectivamente al movimiento previo al momento de la ocupación.
La ocupación eKhenana en Cato Crest, Durban, tuvo orígenes caóticos cuando la tierra fue ocupada por primera vez en agosto 2018 y, como Bonono enfatiza en esta entrevista, hubo marcadas diferencias de opinión, así como conflicto interno en la cuestión sobre la comodificación de la tierra. La ocupación enfrentó severa y violenta represión de la municipalidad, la policía y gángsters partidistas locales, incluyendo la destrucción de casas, asaltos, arrestos y asesinatos. Ayanda Ngila fue asesinada el 8 de marzo de 2022, Nokuthula Mabaso el 5 de mayo del 2022, y Lindokuhle Mguni el 8 de agosto 2023.2 No obstante, hubo progreso significativo para construir una comuna trabajadora y productiva.
La Frantz Fanon School fue construida en eKhenana en 2020 y rápidamente se convirtió en un espacio vibrante que atrajo miembros del movimiento de todas sus ramas, y también personas de otras organizaciones y movimientos, incluyendo el movimiento contra la monarquía en Swazilandia y personas de lugares tan lejanos como Ghana, el Caribe, Brasil y Estados Unidos de América. El currículum abarcaba discusiones sobre figuras como Fanon hasta historia popular, experiencias de otros movimientos y lectura colectiva línea-por-línea del Manifiesto Comunista.
Después de años de represión resultando en trauma profundo y, en algunos casos, paranoia debilitante, la comuna llegó a un punto de crisis en octubre de 2024 cuando los liderazgos supervivientes del movimiento se negaron a llevar a cabo una elección, conforme a las reglas del propio movimiento. Dos facciones emergieron, una de un puñado de personas y el otro mucho más grande y que incluía la gran mayoría de residentes. Ambas facciones hicieron acusaciones serias una contra la otra. La sucursal no logró mantener su membresía del movimiento sin llevar a cabo una elección y en este periodo de limbo, la escuela no fue utilizada de la misma forma. Su estructura física comenzó a podrirse después de lluvias e inundaciones intensas y eventualmente tuvo que desmantelarse por inseguridad dado que las niñas y los niños la utilizaban como refugio para protegerse del sol y la lluvia.
Después de una solicitud de la mayoría de los residentes para intervenir, el liderazgo nacional del movimiento organizó un proceso de sanación a principios de noviembre 2024 y, con el apoyo de la inmensa mayoría de residentes, la sucursal recuperó su membresía al elegir un consejo en julio de 2025. Escuelas de otras ocupaciones y comunas están floreciendo y hay ahora planes de reconstruir la escuela en eKhenana, pero toda infraestructura política – material y social – construida en tierra ocupada es inevitablemente precaria.
Richard Pithouse: Hablemos sobre eKhenana y la construcción de la comuna y Fanon School.
Mqapheli Bonono: Lindo [Lindokuhle Mnguni] y lxs camaradas de eKhenana vinieron en 2018 cuando nos enfrentábamos una infiltración del movimiento por el ANC, ofreciendo dinero de VBS [Venda Building Society]. El día en el que el liderazgo fue revocado, el día que la estructura de liderazgo fue disuelta por la membresía de la Asamblea General, ellxs fueron los guardianes asegurándose que nadie introdujera armas en el salón. El ANC pensó que iban a poder capturar el movimiento, entonces había un riesgo que pudieran responder con violencia. eKhenana no había formado una sucursal aún, estaban todavía acercándose para unirse a Abahlali, por lo tanto eran independientes.
En 2017 la tierra fue ocupada para formar la ocupación eNkanini en Cato Crest, y yo empecé compartiendo lo que había aprendido en Brasil del MST. En el momento que empezaron a ocupar la tierra, crearon jardines, pero como práctica individual. Nos movimos para plantar un jardín comunal más grande y construir una sala comunitaria.
A pesar de haber ganado un proceso judicial para parar las demoliciones, la policía continuó demoliendo hogares, y luego la corte instruyó a los abogados de la municipalidad y de Abahlali que regresen a la comunidad, de regresar a las personas a sus lugares y numerar cada casa. Durante todo ese proceso, marqué la tierra del salón comunitario. Pusimos un poste que fue otorgado un número por la municipalidad y, por lo tanto, protegido por órdenes de la corte. El salón iba a ser también una escuela política.
Mientras continuábamos la gran lucha para mantener la tierra en eNkanini escuché que una nueva ocupación estaba comenzando cerca. Esa ocupación era eKhenana.
Algunas de las personas luchando por tierra en eNkanini querían ser terratenientes. No puedes ni vender ni rentar tierras o casas en el movimiento. Por lo tanto, dejaron eNkanini para integrarse a eKhenana, que aún no se organizaba. Las personas apenas llegaban.
En 2018, fuimos invitados para ir a eKhenana y dar una presentación del movimiento. Thapelo [Mohapi – el secretario general del movimiento] estaba ávido, pero yo estaba reticente porque sabía que algunos de los ocupantes querían privatizar la tierra. Pensaba que debíamos ser sumamente cuidadosos de no ser engañados. Pero Thapelo me convenció y fuimos.
El primer día, dos camaradas se acercaron a través del campo y nos llevaron hacia la tierra ocupada. Era un monte empinado. Cuando bajamos al final, había más de 200 personas. Y había solamente una casa. Explicaron que habían construido algunas casas ahí, 6 u 8, pero el concejal había venido y las había quemado, entonces construyeron una gran casa, con un cuarto para las mujeres y otro para los hombres.
Tenían un gran fuego, una olla y cocinaban y comían juntxs. Después, yo presenté el movimiento, nuestra forma de hacer política, como trabajamos y el proceso de incorporación. Les dije de forma directa que sí querían unirse, tendrían que parar de vender tierra, que está en contra de nuestros principios, que no podíamos defender una ocupación si las personas ocupantes venden o rentan tierra, que era un movimiento comunista y que si querían unirse, tenían que tomar su decisión en conjunto. Hubo un gran altercado, un desacuerdo.
Y entonces, Lindo habló. Preguntó una pregunta sumamente poderosa, en su manera silenciosa: ‘cuando nosotros ocupamos tierra, ¿para qué queremos esa tierra? ¿Cómo queremos usar esa tierra?’ Era la primera vez que tomé nota de este jóven.
Ese mismo día, después de irnos, la municipalidad vino y volvió a demoler el asentamiento.
En noviembre, fuimos invitados a hacer una segunda presentación y vimos que habían limpiado el campo y ahora tenían veinte casas, y que la ocupación estaba cuidadosamente planeada, no como está ahorita, pero con las casas separadas lejos una de la otra. Había bastante espacio. Los dejamos convertirse en miembros pero explicamos que no podían lanzar una rama y que nosotros no apresuraríamos el proceso judicial hasta que tuviéramos la confianza que estábamos trabajando con las personas correctas, y que no defenderíamos terratenientes.
Me fui a casa de vacaciones en diciembre, y mientras estaba ahí, la municipalidad destruyó todo el asentamiento [eKhenana]. Thapelo me presionó y nos fuimos a la corte el 26 de diciembre. La corte dictaminó que la municipalidad debía parar de demoler y que los residentes debían parar de construir – es decir, que el sitio debía mantenerse como estaba. Se definió la cita en la corte para febrero 2019.
Cuando regresamos a Durban, fui a eKhenana a reunirme con Lindo. Me sonrió y me reveló que, ‘mira, tenemos un problema. Te escuchamos claramente cuando nos dabas la visión, la misión… ahora los otros están en contra de eso. Están poniendo su propia trama. Eso está en contra de los principios que nos presentaste.‘ Entonces, había un desacuerdo entre ellos mismos.
Regresamos a la corte, y ganamos. La corte nos instruyó regresar a las personas. Ahí es cuando Mkhize de la Unidad de Invasión de Tierra (Municipal) vino y empezó a disparar con su pistola y el concejal guardián [de ANC] Mzimuni Ngiba empezó a moverse a través de Mayville con un altavoz instigando a las personas de ir y tomar la tierra. Las personas corrieron a tomar la tierra.
Cuando regresamos a la ocupación con nuestrxs abogadxs, hubo una gran pelea y la policía le golpeó a todxs. Teníamos que enseñar los papeles de la corte e insistir que teníamos el derecho de estar ahí. Cada persona tuvo que pararse y mantenerse en sus lugares. Lindo estuvo organizando a las personas para mantenerse en sus lugares.
Le aconsejé que durante la noche tenían que reconstruir lo más rápido posible. La municipalidad regresó en la mañana y quería poner los números en las cabañas. Dijeron que las personas podían tener tierra solamente bajo sus cabañas, de una pared a otra, pero Lindo dijo que no. Les enseñó toda la ocupación: la ocupación con la tierra alrededor de las cabañas, la tierra que le daría a las personas espacio, la tierra que usaríamos como salón, los jardínes, y todo. Les enseñó dónde la tierra de eKhenana empezó y donde terminó. Hubo una gran discusión y después partieron.
Algunos días después, Lindo y otros llegaron a encontrarse conmigo. Me pidieron que regresara a la ocupación y volviera a hacer la presentación sobre el movimiento, e imprimir copias de las posiciones del movimiento. Mientras organizaba las copias, vi a Lindo parado en nuestra librería el libro de Steve Biko en sus manos. Escuché llamarle a Ayanda [Ngila – un residente de la ocupación] y exclamarle, ‘¡este es el libro!’ Preguntó si podía tomar prestado el libro y, por supuesto, le dije que era más que bienvenido pero que tendría que firmar, acordar la fecha de regreso y tomar un recibo.
¡Vi algo en este tipo, su sonrisa cuando recibió este libro!
Platicamos un rato más sobre el movimiento, nuestra política, nuestros principios, nuestra praxis y después, no se fue a la cama sin antes llamarme, pidiendo clarificación o algo. Me di cuenta que estaba investigando mucho, leyendo mucho.
También quería saber sobre política real, política práctica. Él sabía que yo había sido un invitado del MST en Brasil y me preguntó muchas preguntas, como si podría platicarle de Mística, o compartirles qué había aprendido.
Me llamó a eKhenana. Había congregado a todas las personas en una reunión bajo un gran árbol, no había un jardín en ese entonces, y me empezaron a interrogar sobre el MST, preguntando qué hace el movimiento. Hizo su propia investigación sobre el MST también y otros intelectuales y movimientos radicales.
Presenté lo que aprendí, lo que había visto en Brasil. Me preguntó sobre qué podían implementar en eKhenana. Les dije que si querían reproducir lo que hizo MST en Brasil, tenían que preguntarse lo que preguntó Lindo: ¿por qué ocupan la tierra? ¿Cómo entienden las relaciones entre una comunidad y la tierra? ¿Cómo entendemos comunidad? Y, ¿qué queríamos hacer con la tierra? Les dije que si queríamos poner nuestra política en práctica, necesitábamos cultivar la tierra de forma comunal, producir para que todxs puedan comer, que puedan comer saludable, y producir un superávit para el beneficio de la comunidad. En última instancia, necesitamos construir una comuna; así es como hacemos la visión realidad.
Me dijo que me iban a sorprender, que habían estado estudiando y discutiendo la visión del movimiento por cuatro días y que estaban claros.
En la misma semana, estaba organizando un taller de formación de cuadros en eNkanini e invité a las personas de eKhenana. Disfrutaron el taller y Lindo me pidió armar un taller similar en eKhenana. No llevamos un programa. Vamos a escuchar, a oír qué es lo que quieren aprender lxs camaradas. Entonces nos sentamos con ellos y escuchamos. Después de decirnos qué querían, planeamos un taller de dos días y se llevó a cabo bajo un árbol. Ahí es cuando Lindo explicó que querían abrir una escuela política.
Ahora sí había captado mi atención, entonces le indagué más sobre él. Me dijo que estaba inspirado por Steve Biko en el colegio. Él estaba estudiando historia en la escuela, estaba leyendo [Oliver] Tambo, Karl Marx, y mucho Malcolm X. Estaba obsesionado con la política. Hizo su bachillerato ahí en Mauville,y luego se involucró en la lucha desde la escuela. Le dije que era bueno que tuviera experiencia en la lucha, y le pregunté si tenía camaradas a su alrededor que estaban dispuestos a aprender, de construir y administrar una escuela. Me contestó, ‘mira a estas jóvenes, ya tomaron la decisión sobre para qué utilizar la tierra.’
Estaba claro que armar una escuela política era una prioridad. No tenían dinero, por supuesto, especialmente después de reconstruir después del desalojo. Les pude conseguir un poco de dinero. Algunos camaradas sintieron que era demasiado pronto, que deberíamos esperar a que los problemas de la ocupación se hayan solucionado. Sin embargo, después del taller, yo sabía que debía apoyar a estos camaradas. Sabía que si quería apoyar a los camaradas en eKhenana para construir comunidad, debía crear el espacio para que ellos se conozcan, estén juntos y desarrollen la escuela para aprender juntos.
Estaban listos para lanzar su rama. Tuvieron un gran almuerzo. Lindo fue elegido como el presidente. Cuando sacrificaron una vaca, era una celebración real. Estaban sumamente felices que ya tuvieran la membresía completa de Abahlali.
Cuando le notificaron a Lindo que teníamos el dinero para construir la Frantz Fanon School, ¡guau, su expresión! ¡Solo me lanzó una sonrisa! Primero la construimos de pallets con un piso de concreto. Las puertas que usamos para el techo vinieron después.
Mientras nos manteníamos ocupados trabajando, aplanando el concreto, Lindo solo me sonreía. Dijo, ‘Ey, tenemos una cocina.’ Ya habían tenido la tienda. S’bu [Zikode, co-fundador del movimiento y su presidente actual] llegó. Nos sentamos, todos nosotros, en un circulo, Lindo empezó a mirarnos a S’bu y a mí. Estaba sorprendido que estábamos comiendo juntos. Dijo, ‘Pero eres el presidente y el presidente adjunto, y están sentados y comiendo con nosotros.’ Esto no es como funciona la política en Sudáfrica, inclusive los jefes de las ONGs comen por separado. Absorbiendo eso, Lindo dijo, ‘Esto es socialismo, este movimiento es nuestra casa.’ Lo dijo dos veces. Desde ese momento, no hubo un solo día que no nos viéramos cara a cara.
S’bu estaba tan feliz. Dijo, ‘Guau, el MST realmente te ha inspirado con su educación política.’ Estaba de acuerdo. Mientras crecía, no tuve la oportunidad de estar propiamente en la escuela pero, a través de nuestro movimiento y después a través del MST, realmente aprendí y aprendí sobre conocimiento de resistencia, no de opresión. Ahora voy a compartir mi conocimiento con mis camaradas y crear formas para que todxs aprendamos juntxs.
Y luego Covid-19 llegó en marzo de 2020, justo mientras construíamos Frantz Fanon School. Teníamos que movernos rápido y estar proveyendo comida a los miembros que estaban hambrientos. Cada rama administraba una lista de personas que realmente tenían necesidades. Cuando llevamos comida a eKhenana hubo discusión, obviamente, y Lindo agradeció el movimiento y dijo que habían respondido la solicitud de la oficina para armar la lista, pero que nos tenía que informar que su cocina estaba operando y comían juntxs; nadie va a comer a su cabaña. La comida la llevaban a la cocina y la cocinaban y comían juntxs.
Me explicó que el día anterior, las mujeres empezaron a construir estructuras y cercando el espacio para esquinar a las gallinas y recolectar huevos. Estábamos impresionados. Fui a la cocina y encontré que no tenían una estufa. Estaban cocinando en el piso, con fuego. Pude organizar que el movimiento comprara un hornillo de gas para la cocina, dos contenedores de gas, cuatro ollas grandes, cuchillos, copas y cucharas.
Lo que queríamos implementar en eNkanini se solucionó en eKhenana. Visité las comunas rurales en Brasil; ahora los camaradas en eKhenana estaban construyendo una comuna urbana. Las personas estaban realmente comprometidas. Nos dimos cuenta que era una prioridad abrir un camino para Lindo hacia mayor educación, y que necesitábamos darle todas las oportunidades posibles para educación.
Richard Pithouse: ¿Cuándo trajo MST las semillas?
Mqapheli Bonono: Eso fue en más tarde en 2020. Primero plantaron frijoles. Cosecharon 3 sacos de cincuenta kilogramos. Trajeron un lote completo de producto para la oficina del movimiento como agradecimiento. Venían con cajas grandes. Dijeron, ‘Miren, esto es comida saludable, es comida orgánica, esto es lo que queremos.’
Nos dijeron que habían producido lo suficiente para asegurarse que todos en la ocupación podrían comer bien y vender a través de una tienda cooperativa, y generar utilidades. Dijeron que se dieron cuenta en la asamblea general que el movimiento necesitaba su propio sistema de sonido, y que habían traído un sistema de sonido para el movimiento con las utilidades generadas del jardín.
S’bu y yo, bueno, casi nos soltamos a llorar. Cuando se fueron, salimos y nos pusimos de acuerdo que el movimiento se estaba movimiento en la dirección correcta. Empecé a disfrutar sentarme con Lindo. No tenía tiempo para chismear y toda esa mierda. Solía platicar sobre las luchas internacionales. Hablaba de Thomas Sankara, amaba Sankara. Le pedí a nuestros camaradas de otros países de agregarlo a los grupos de WhatsApp internacional. Cuando compartían enlaces importantes, yo solía imprimir los artículos para llevárselos.
Me pregunto de la bandera de MST, para que cuando fuera de nuevo a Brasil, le trajera una bandera. La siguiente vez que fui a eKhenana, la bandera estaba en el árbol. Él era un cuadro sumamente fuerte, y Ayanda. Esos dos eran sumamente cercanos. Siempre sentados, discutiendo, analizando.
Después, en 2020, comenzaron los arrestos. Lindo y Ayanda primero. Yo estaba en Mpumalanga el día que los arrestaron, llevando un taller. Entraban llamadas de forma desquiciada desde eKhenana. Podía intuir que algo estaba pasando. Regresé la llamada. No pude hablar con Lindo. Le llamé a su novia. Me dijo que la policía llegó y le disparó a Landu [Shazi] y que lo arrestaron, que no encontraban a Lindo y a Ayanda.
Regresamos tarde en la noche, y no podíamos encontrarlos. Traté de dormir. Al día siguiente, fuimos a KwaKito [la estación de policía Cato Manor], pero la policía dijo que no estaban ahí. Me preocupé de que los habían matado. Pero me di cuenta que los policías se decían entre sí, ‘Este es Bonono’, apuntándome a mí, discutiendo sobre mí mientras me mandaban desde el pilar a la guardia. Entonces, pensé a mis adentros, no, tengo que cambiar mi cara. Dije que estaba exigiendo ver a Landu. Me dijeron que estaba en el hospital.
Nadie me quería responder sobre Lindo y Ayanda, pero un policía silenciosamente me dijo que tenían a Lindo en la estación Syndenham de policía, pensando que los camaradas vendrían a Kwekito para pedir su salida si supieran que estaban ahí.
Fui a Sydenham y dijeron, ‘George, ¿estás buscando a tu tipo?’ Contesté que sí. Dijeron que estaba en fuga, que es peligroso. Luego me dijeron, ‘Al diablo con esto, ve adentro.’ Entré a las celdas de detención. Lindo me dijo que iban a acusarlo de homicidio.
Cuando el sol amanece en Cato Manor en el fin de semana, siempre han habido cuerpos. Es muy fácil hacer un arresto por un asesinato cuando siempre hay cuerpos.
Él no fumaba, pero le llevé cigarrillos rápido.
Tuve que dejarlo. Al día siguiente, al tercer día desde el arresto, apareció en la corte. Le rechazaron la libertad bajo fianza y se lo llevaron. A Ayanda se lo llevaron adentro también. Se les rechazó dos veces más la libertad bajo fianza y mantuvieron a Westville prisión por seis meses.
Cuando se los llevaron a prisión, convocamos una reunión. Necesitábamos conocer todos los hechos. Por supuesto, los medios repetían lo que la policía les decía. La historia estaba en todos lados: “Líderes de Abahlali baseMjondolo arrestados por presunto asesinato.” Tuvimos una reunión para entender qué estaba pasando. Nos vimos en la oficina para estar seguros.
Después de esa reunión, la policía vino a la oficina, y fui arrestado y acusado con conspiración de asesinato. Le dijeron a la corte que yo convoqué a una reunión para planear el asesinato de lxs testigxs. Sabía por qué me habían arrestado. Era por mi apoyo a la ocupación.
Richard Pithouse: Cuando apareciste en la corte, el fiscal dijo que eras una persona sumamente peligrosa.
Mqapheli Bonono: Sí. Afortunadamente, me enviaron de regreso a la celda de detención. Tú y S’bu pudieron entrar a visitarme.
Richard Pithouse: ¿Estabas consciente de todas las personas afuera del tribunal, las personas que no cabían en la sala de audiencias? Había cientos. Siempre esperamos que lxs prisionerxs vean a sus camaradas o les escuchen cantar.
Mqapheli Bonono: Sí, sabía que lxs camaradas estaban ahí. Los guardias hablaban del tema. Era muy importante para las personas que sepan que no están solas. Hace una gran diferencia.
Me negaron libertad bajo fianza y luego volví a presentarme y volví a ser rechazado, I luego me llevaron a Westville. El juez había dictaminado que debía estar en confinamiento, pero cuando entré a prisión, hubo un gran sonido. Las personas gritaban, ‘¡Bonono ya llegó!’ Estaban muy hostiles. Me preguntaba, ¿cómo me conocen?
Lindo y Landu me encontraron rápidamente. Se sorprendieron al verme ahí y me preguntaron por qué me habían arrestado cuando yo no vivía en la tierra. Les dije que no debían sentirse avergonzados. Tomé mis decisiones. Conocía los riesgos.
Me dijeron que habían escuchado que me iban a apuñalar. Me dijeron que estos tipos que me esperaban para apuñalarme eran de Msinga [area rural en KwaZulu-Natal central]. Los arrestaron juntos, en grupos, por las peleas allá. Lindo se aseguró de que tuviera cigarros.
Era mi primera vez en prisión, durmiendo en el suelo, comida horrible, despertando a las dos de la mañana. Siempre tenía que estar alerta por el ataque que venía. Hay personas dañadas ahí. Las personas han sido quebradas por el sistema. Pelearían por lo que sea. No puedes dormir. Nunca puedes dormir.
Al tercer día, Lindo logró encontrarme de nuevo y me llevó a su celda inmediatamente. Es mucho, mucho mejor estar con tus camaradas. Son tus soldados, asegurándose que nada me pasara, cuidándome. Podía dormir.
Recibimos ese mensaje para ti pidiendo libros, y [nombre eliminado] pudo asegurarse de meterlos. Cuando me trajeron los libros, toda la celda empezó a preguntarse, ‘quién es esta persona?’ Los tipos ahí no tienen nada; no les dan nada. La prisión está llena de personas pobres. Dijimos que estos libros eran para todos, los pueden leer. Empezamos a leer colectivamente y algunos de los otros tipos de la celda se nos unieron.
Richard Pithouse: ¿Leyendo juntos en el estilo del MST, línea por línea?
Mqapheli Bonono: Sí,la forma que yo había aprendido en la escuela del MST.
Richard Pithouse: ¿Cuáles libros fueron los que leyeron?
Maqpheli Bonono: Cuando estaba ahí, era más que nada Fanon. Sabíamos que Fanon tomaba el pensamiento de las personas oprimidas de forma seria, entonces lo tomamos de forma seria. Analizamos nuestra lucha y la situación del país, en una conversación con Fanon.
Nos dimos cuenta que la prisión es lo que te dan si tratas de construir el socialismo. Lindo nos dijo que, de hecho, teníamos suerte que no nos mataron, que al menos estábamos vivos. Discutimos como los prisioneros políticos siempre hacen a la prisión una universidad. Estando ahí es un aprendizaje en sí mismo en cómo el sistema trabaja, en lo que piensa de ti como ser humano, en cómo se mueve para destruir cualquier tipo de política radical. Pero también puedes hacerlo como un lugar de estudio, un lugar para estudiar juntos.
Pero hay una cosa que es segura. Recibí un apoyo increíble de camaradas alrededor del mundo, de alrededor de África. Recibimos un teléfono, empezamos a ver todos los videos, los posicionamientos.
Los jefes de prisión también lo vieron. El jefe de la prisión vino a la celda para ver cómo estaba, para saludarme, preguntarme cómo estaban mis muchachos, y si necesitaba algo. Cuando se fue, todos los otros de la celda estaban preguntando qué estaba pasando. Lindo solo reía.
Ahora interactuábamos con lxs camaradas de afuera, también. Eso lo hace mucho más fácil. Pero la única persona que evitaba por teléfono era mi esposa. Estaba sumamente preocupado por ella. Me lastimaba muchísimo. Ella colapsó cuando me negaron libertad bajo fianza, y estaba lastimándome.
Cuando salí, había muchísimo apoyo, mucho canto. Pero había un elemento que me estaba lastimando también. Alguien acordó de decir en la reunión en la oficina que había convocado la reunión para planear un asesinato, y alguien aceptó trabajar con nuestro enemigo.
Pero saliendo del banquillo al pasillo, viendo a S’bu, viéndoles a ustedes, todo el apoyo, me sentí fuerte. Sabiendo que el movimiento me consiguió un gran abogado, me había logrado sacar. Eso hace sentirte fuerte, también. Pero mi esposa, ella lloró. Y cuando vi a mi hermana menor, me recordó a mi madre… Vi que mi papá no estaba ahí y me preocupé mucho por él.
Pero cuando salí, viendo todos lxs camaradas ahí, cientos de personas, me dio fuerza. Podía ver que eran camaradas de verdad conmigo y que podíamos librar la lucha contra el capitalismo, contra los políticos corruptos; podíamos librarlo juntxs.
Cuando tuve que hablarle a mis camaradas fuera de la corte, no estaba preparado. No tenía nada que decirles más que, miren, fui a la universidad. No pude ir a la otra universidad. Vine a esta universidad y aprendí muchas lecciones. Ya sé qué tan dura es la vida dentro de la prisión. Conozco la lucha de muchas personas pobres que están enfrentando adentro. Muchas personas han sido desechadas ahí sin evidencia contra ellas, sin cargos. En todos lados del planeta, las prisiones están llenas de gente pobre.
* * * * *
Este es un extracto editado de una entrevista mucho más profunda con Mqapheli Bonono llevada a cabo por tres días en julio de 2024. La entrevista completa será publicada por Daraja Press.
Notas
1 Para un recuento de los primeros años del movimiento que toma la vida intelectual seriamente, consulta Gibson (2011). Para un recuento más reciente, que también lo tma enserio, consulta Al-Bulushi (2024).
2 El Socio-Economic Rights Institute of South Africa (SERI), los abogados principales del Abahlali baseMjondolo, han producido el recuento más detallado de los eventos más importantes del movimiento, incluyendo la represión que perdura. Consulta Masiangoako (2022).
Mi gratitud a Mqaphelo Bonono, quien dio mucho de su tiempo para esta conversación y habló con valentía y honestidad sobre sus experiencias, incluyendo aquellas que eran sumamente personales y dolorosas. Gracias también a Daraja Press, quiénes publicaran un extracto mucho más largo de la entrevista.
No hubo potencial conflicto de intereses reportado por el autor.
Richard Pithouse es un investigador asociado distinguido en el Global Centre for Advanced Studies, un académico de investigación internacional en la University of Connecticut, un profesor visitante en la University of the Western Cape, un columnista en el Mail y Guardian y coordinador político en la Internacional Progresista.
Referencias
Al-Bulushi Y. 2024. Ruptures in the Afterlife of the Apartheid City. Cham: Palgrave Macmillan.
Gibson NC. 2011. Fanonian Practices in South Africa: From Steve Biko to Abahlali baseMjondolo. Pietermaritzburg: University of KwaZulu-Natal Press.
Masiangoako T. 2022. Abahlali baseMjondolo: Living Politics. Johannesburg: Socio-Economic Rights Institute of South Africa (SERI). Accesado 16 de octubre, 2025 https://www.seri-sa.org/images/CPN_Abahlali_Report_FINAL_WEB.pdf
