Imperialism

Trump secuestró al presidente de Venezuela, y ahora el Reino Unido busca sacarle provecho

Tras el secuestro de Nicolás Maduro, respaldado por Estados Unidos, la BP y Shell se apresuraron para garantizar acuerdos lucrativos de petróleo y gas en Venezuela.
BP y Shell tendrán enormes ganancias en Venezuela después del secuestro del presidente Nicolás Maduro ocurrido en enero de 2026. Desde la destitución de Maduro, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, suavizó la ley de hidrocarburos bajo aparente coacción de parte de la administración de Trump. En los documentos que consiguió Declassified, se muestra que el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido ayudó a facilitar la reaparición de la BP y Shell, al haber más reuniones de alto nivel entre ejecutivos y funcionarios británicos. Ambas empresas firmaron acuerdos importantes, lograron concesiones en yacimientos de gas en alta mar y yacimientos petrolíferos en tierra, y están ejerciendo presión sobre Washington para conseguir licencias de explotación.

Se informa que los gigantes energéticos de Gran Bretaña están en condiciones de generar ganancias enormes en Venezuela en medio de un acercamiento diplomático importante entre Londres y Caracas.

Esto sucede tras el secuestro de Nicolás Maduro a principios de este año en una maniobra descrita por expertos de la ONU como una “violación deliberada de los principios más fundamentales del derecho internacional”.

Donald Trump ha destacado en reiteradas ocasiones que la intervención de los Estados Unidos estuvo motivada por intereses petroleros, e incluso dijo en la Asamblea General de la ONU la semana pasada que “el vencedor se lleva todo”.

Horas después de la captura de Maduro, Keir Starmer dijo que Gran Bretaña “no estaba involucrado”, pero se negó a hacer declaraciones sobre si lo que sucedió fue ilegal. “No estamos tristes por el fin del régimen”, declaró.

El secuestro ya les está trayendo enormes beneficios a los gigantes energéticos de Gran Bretaña, con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien recibió a empresas extranjeras de vuelta en Venezuela y suavizó las leyes de hidrocarburos del país.

Desde enero de 2026, la BP y Shell firmaron acuerdos muy importantes con el gobierno venezolano ya que parece que está funcionando bajo coacción de parte de la administración de Trump.

En los documentos a los que tuvo acceso Declassified, se indica cómo el Ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña facilitó su regreso, con una afluencia de reuniones de alto nivel entre ejecutivos y funcionarios que sucedieron en las semanas y meses posteriores a la destitución de Maduro.

La apertura de la economía venezolana también allanó el camino para la normalización de las relaciones entre Londres y Caracas. A principios de este mes, se hicieron planes para actualizar la representación diplomática para pasar a un nivel de embajadores.

Sin embargo, hay serios cuestionamientos que rodean el hecho de beneficiarse por el secuestro de un jefe de Estado en medio de una agresión más amplia sobre la soberanía de Venezuela.

El relator especial de la ONU, Ben Saul, dijo: “El control coercitivo de los Estados Unidos sobre los ingresos petroleros de Venezuela puede que tenga implicadas violaciones en la soberanía venezolana”. Eso incluye incumplimientos como “el deber de no intervención, el derecho a la autodeterminación económica, y el principio de soberanía permanente sobre los recursos naturales”.

El profesor Francisco Rodríguez, importante economista venezolano que asesoró a la asamblea nacional de su país, le contó a Declassified: “Es mucho más probable que acuerdos de este tipo subsistan cuando hay un consenso amplio, no solo en su validez legal, sino que también en su conveniencia para la nación. En la actualidad, veo muchos sectores de la sociedad venezolana que consideran que estos acuerdos no son ni legales ni convenientes para la nación, y algunos de ellos los consideran directamente como explotación”.

Agrega Rodríguez agregó: “Es muy difícil de creer que verdaderos líderes autónomos venezolanos firmen estos acuerdos sin que tengan un arma apuntándoles a la cabeza”.

En liquidación

En el gobierno de Delcy Rodríguez, que asumió el poder en enero y le tomaron fotos junto a Trump a principios de este mes en Nueva York, a pocos metros de la celda de Maduro, la economía de Venezuela sufrió un proceso de reorganización.

Las leyes de hidrocarburos del país se modificaron para hacer las condiciones más favorables para empresas extranjeras, y sus ganancias por la producción de energía se están desviando mediante el Tesoro de Estados Unidos, siendo Washington quien recibe la porción más grande.

Para julio, el gobierno de los Estados Unidos había recolectado más de USD13 mil millones en ganancias por las ventas de petróleo venezolano, de acuerdo con el Financial Times.

En agosto, Trump también anunció un “acuerdo petrolero histórico” con Venezuela que le daría a los Estados Unidos el control de más de 65 mil millones de barriles de reservas de petróleo durante 100 años.

El acuerdo garantizaría “nuestro dominio en materia energética durante el próximo siglo sin costo alguno para los Estados Unidos”, declaró Trump.

Notablemente, la empresa al frente del acuerdo, North American Blue Energy Partners (NABEP), contrató a tres abogados que habían trabajado anteriormente con la Oficina de Estafas Graves del Reino Unido.

Este es el contexto en el que Shell y la BP han regresado a Venezuela.

A Shell se le han otorgado concesiones para desarrollar y explotar dos yacimientos petrolíferos de alta mar, llamados Loran y Dragón, que se prevé que contienen grandes cantidades de gas recuperable.

La empresa también firmó un acuerdo preliminar para desarrollar dos yacimientos petrolíferos en tierra conocidos como Carito y Pirital en el estado de Monagas, una de las regiones del país más ricas en petróleo. 

Después de firmar un memorando de entendimiento en Caracas en marzo, el gerente regional de Shell, Adam Lowmass, recordó la “larga trayectoria en Venezuela, que data desde el año 1912” de la empresa. Declaró: “No podría estar más orgulloso de nuestro equipo”.

La BP firmó su propio memorando de entendimiento con el gobierno venezolano en abril para desarrollar el yacimiento de gas Cocuina-Manakin que se sitúa en la frontera marítima con Trinidad y Tobago.

A la empresa también se le otorgó una licencia para la segunda fase de las explotaciones en el yacimiento Loran en colaboración con Emirati XRG y Qatari UCC Oil and Gas, y comenzó a comercializar petróleo en los Estados Unidos.

Shell y la BP tienen intenciones de procesar el gas natural de Venezuela en la planta y terminal de exportación Atlantic LNG ubicada en Trinidad y Tobago, en la que se encuentran accionistas muy importantes.

Esta presencia transfronteriza les dará a las empresas un control significativo sobre la cadena de suministro de gas natural en el Caribe, una gran parte de la cual tendrá como destino Europa.

Reuniones y cabildeo

La información que obtuvo Declassified en virtud de la Ley de Libertad de Información indica cómo el Ministerio de Asuntos Exteriores facilitó el regreso de Shell y la BP a Venezuela.

Los ejecutivos de la empresa se reunieron con Colin Dick, el encargado de negocios británico en Caracas, ocho veces en los dos meses siguientes al secuestro de Maduro, en comparación con las ocho reuniones que se celebraron durante todo 2025.

Mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores se negó a revelar qué se trató, más allá de algunos correos electrónicos con un alto nivel de censura, la frecuencia de las reuniones puede considerarse como un apoyo implícito para los nuevos proyectos de los gigantes energéticos en Venezuela.

El petróleo ha dirigido la política exterior británica en Venezuela por más de un siglo. Alan Duncan, el exministro de Estado para las Américas. declaró en 2018: “El resurgimiento de la industria petrolera será un elemento fundamental ante una recuperación, y puedo imaginar que empresas británicas como Shell y la BP querrán formar parte de ello”.

La actual directora británica para las Américas, Harriet Thompson, estuvo en Caracas a principios de marzo de 2026 mientras que Shell se estaba preparando para firmar nuevos acuerdos energéticos muy importantes.

Thompson “llevó a cabo una visita productiva que incluyó reuniones en el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela y compromisos con representantes de empresas británica para analizar oportunidades de crecimiento para ambos países”, declararon desde la embajada.

Cuando se consultó en el parlamento si esas conversaciones involucraban recursos naturales británicos, el representante de Asuntos Exteriores dijo que la pregunta ya se había contestado en enero, incluso dos meses antes de que se celebraran las reuniones.

En su propio informe, el gobierno venezolano dijo que la delegación fue la primera de su tipo en años, y abrió nuevas rutas para el “intercambio comercial” dentro de un objetivo más amplio de “fortalecer la colaboración en sectores estratégicos”. 

A principios de este mes, el exministro de Relaciones Exteriores y exembajador del Reino Unido, Félix Plasencia, y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez (hermano de Delcy), estuvieron en Londres para otro intercambio diplomático de alto nivel.

Rodríguez señaló de pie fuera del Ministerio de Asuntos Exteriores que las reuniones con los diplomáticos británicos habían abarcado “inversiones de petróleo y gas” y el acelerado “crecimiento económico de Venezuela”.

‘Saqueos’

La BP y Shell también estuvieron ocupados presionando a Venezuela en Washington after a long period of relative dormancy. 

después de un largo período de relativa inactividad. 

Sus esfuerzos se enfocaron en tratar de convencer a las autoridades de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de darles licencias para operar en Venezuela mientras que la administración de Trump suaviza las sanciones para los proyectos que benefician los intereses petroleros de los Estados Unidos.

En el primer trimestre del 2026, Shell registró actividades de cabildeo por un valor de USD1.3 millones en los Estados Unidos que implican “el desarrollo comercial del gas natural en el yacimiento de gas Dragón de altamar de Venezuela y de Trinidad y Tobago, de acuerdo con una autorización emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros”.

Durante el mismo período, la BP registró USD1.18 millones en actividades de cabildeo por parte de los Estados Unidos, que incluía un enfoque en “Venezuela y la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.

El director ejecutivo de Shell, Wael Sawan, incluso se reunió con Trump en enero, y dijo que estaba “listo para comenzar” con “un valor de unos mil millones de dólares en oportunidades para invertir” en Venezuela.

Días después, legisladores estadounidenses le imploraron a Sawan y a otros ejecutivos petroleros que “rechacen participar en cualquiera transacción o arreglo que dependa de la autoridad impuesta por parte de la administración de Trump para controlar los activos del petróleo venezolano”.

Ricardo Vaz, editor principal de Venezuela Analysis, le dijo a Declassified: “Así como se sumó a los Estados Unidos en su bloqueo económico, el Reino Unido y corporaciones con sedes en el Reino Unido, están decididos a no perderse el saqueo a los recursos naturales de Venezuela en este contexto posterior al 3 de enero”.

La BP y Shell han estado al frente para aprovecharse de las reformas en el sector energético y se encuentran entre las seis empresas que recibieron la primera licencia general para negociar acuerdos con el gobierno venezolano.

“Ambas empresas tuvieron una amplia trayectoria operativa en la industria del petróleo venezolano, y ahora regresarán, probablemente, en las condiciones más favorables de la historia”.

Acercamiento diplomático

La posición mejorada de la BP y Shell en Venezuela coincidió con una reconciliación diplomática importante entre Londres y Caracas.

Durante el gobierno de Maduro, el gobierno del Reino Unido insistía respecto a que era necesario llamar a nuevas elecciones antes de la normalización diplomática. No obstante, la situación se revirtió dado que el Ministerio de Asuntos Exteriores declaró que una transición democrática necesita mejores relaciones diplomáticas.

El subsecretario de Estado británico, Chris Elmore, declaró a principios de este mes: “Mejorar nuestras relaciones fortalecerá nuestra capacidad de tener un papel constructivo para apoyar una transición democrática” y “fomentar los negocios del Reino Unido en Venezuela”.

Esta “mejora”, expresó, allanará el camino para designar un embajador del Reino Unido en Caracas por primera vez desde el 2017. 

Para celebrar este nuevo comienzo en la colaboración entre el Reino Unido y Venezuela, Delcy Rodríguez se reunió con el encargado de negocios británico, Colin Dick, en Caracas el 18 de septiembre. Se los registró a los dos riendo juntos mientras alimentaban a los ciervos y observaban a los pavos reales.

“Venezuela y el Reino Unido están comenzando un nuevo capítulo en sus relaciones bilaterales”, dijo sonriendo Rodríguez.

El oro retenido 

Una de las principales prioridades de Venezuela en torno a la mejora de las relaciones diplomáticas será el retorno de aproximadamente USD4 mil millones en oro que se ha retenido en el Banco de Inglaterra durante más de siete años.

Mientras que Elmore dijo que “la posición histórica de Gran Bretaña es reconocer estados, no gobiernos”, fue decisión del gobierno del Reino Unido reconocer un gobierno paralelo bajo la figura del opositor venezolano, Juan Guaidó, en 2019, lo que impulsó el bloqueo del oro.

De acuerdo con lo que dijo el exconsejero de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, John Bolton, el entonces Secretario de Estado de Asuntos Exteriores Jeremy Hunt estaba “encantado” de ayudar con la campaña de desestabilización de Washington en Venezuela con acciones como, “por ejemplo, retener los depósitos de oro venezolano en el Banco de Inglaterra”.

Después de una prolongada batalla legal sobre la tenencia de los activos, Guaidó fue derrocado y su gobierno paralelo se disolvió en 2022, pero el oro siguió retenido debido a que Gran Bretaña no reconoció al gobierno de Maduro.

Desde entonces, la administración de Rodríguez y la oposición venezolana han participado en negociaciones, y ambos lados aparentemente coinciden en que el oro debe quedar liberado.

Según el Financial Times, estas negociaciones pueden tener como consecuencia que se transfiera el oro desde el Banco de Inglaterra a la Reserva Federal de Nueva York, y poner los activos solo disponibles como garantía para préstamos gubernamentales en lugar de estar a la venta.

Transferir el oro al país en el que el líder fue la persona que organizó el secuestro del jefe de estado de Venezuela, después de retener el oro en medio de la inquietud sobre la legitimidad democrática, puede generar preguntas incómodas para el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Banco de Inglaterra.

Un vocero del Banco de Inglaterra anteriormente declaró: “El banco no está en posición de desempeñarse en función de instrucciones hasta que haya un dictamen de parte de los tribunales del Reino Unido que deje en claro quién tiene una autoridad legal sobre la cuenta. Para esto, es necesario que las partes involucradas en el caso se acerquen a los tribunales británicos para resolver la disputa”.

Se contactó al Ministerio de Asuntos Exteriores, la BP y Shell para que hagan declaraciones.

Ana María Monjardino es una escritora independiente cuyo trabajo se enfoca en Latinoamérica y Palestina. Escribió sobre la diáspora palestina en América Latina y la historia militar de Israel en la región. También cubrió el crecimiento del sionismo cristiano. John McEvoy es periodista jefe para Declassified UK. John es historiador y cineasta, y enfoca su trabajo en la política exterior de Gran Bretaña y Latinoamérica. Tiene un doctorado en Los secretos de Guerra de Gran Bretaña en Colombia entre los años 1948 y 2009, y, en la actualidad, está trabajando en un documental sobre la participación de Gran Bretaña en el ascenso de Augusto Pinochet.

Available in
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Authors
Ana Maria Monjardino and John McEvoy
Translators
Antonella Pagani, Silvia V. González and ProZ Pro Bono
Date
20.10.2026
Source
Declassified UKOriginal article🔗
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