Las acciones recientes de la Administración Trump han agravado aún más una crisis humanitaria ya fabricada por Estados Unidos. Las amenazas contra empresas y gobiernos que entregan envíos de petróleo a Cuba, mediante la imposición de aranceles y sanciones adicionales, han restringido drásticamente el acceso de Cuba al petróleo. Los informes indican que a Cuba le quedan solo dos semanas de reservas de petróleo, lo que pone en serio riesgo hospitales, escuelas, servicios públicos y hogares. Estas medidas profundizan deliberadamente el sufrimiento y ponen vidas en peligro.
El propio bloqueo provoca cada año dificultades evitables, enfermedades y muertes entre el pueblo cubano. Su intensificación sigue a meses de sanciones, incautaciones e interferencias dirigidas contra los envíos de petróleo venezolanos, privando aún más a Cuba de suministros energéticos esenciales. Las sanciones y las políticas de cambio de régimen son guerra por otros medios. Son incompatibles con la paz, el derecho humano a la dignidad y el principio de soberanía nacional.
La ISP Interamérica, en unidad con la solicitud del Sindicato Central de Trabajadores de Cuba (CTC), hace un llamamiento a todos los afiliados y a los sindicatos de toda América para que:
