Briefing

Boletín de la IP | N.º 14 | El nuevo frente africano de Francia

En Nairobi, Francia llegó en busca de un futuro en África. La izquierda panafricana acudió para disputárselo.
En el decimocuarto Boletín de la Internacional Progresista de 2026, informamos desde Nairobi, donde la cumbre «Africa Forward» de Francia prometió soberanía y colaboración, mientras que la policía keniana detuvo a los organizadores panafricanos que luchaban contra la dominación extranjera.

El presidente francés Emmanuel Macron llegó al Centro Internacional de Convenciones Kenyatta de Nairobi prometiendo «un nuevo capítulo» en las relaciones entre Francia y África. Bajo el lema de la Cumbre «Africa Forward» —«África no espera. Se está construyendo»—, jefes de Estado, directorxs ejecutivxs, inversorxs y funcionarixs multilaterales se reunieron en un ambiente cálido de igualdad, colaboración y autonomía africana. Copatrocinada por Macron y su homólogo keniano William Ruto los días 11 y 12 de mayo, la cumbre se organizó en torno a siete temas: energía, finanzas, agricultura, inteligencia artificial, economía azul, salud e industrialización.

A pocas calles de allí, la policía keniana dio otra respuesta a la cuestión de la autonomía africana. La delegación de la Cumbre Panafricanista contra el Imperialismo, organizada por el Partido Comunista Marxista de Kenia —miembro de la Internacional Progresista— —activistas, sindicalistas, estudiantes, intelectuales y organizadorxs de Kenia y de todo el mundo— intentaron marchar hacia la estatua de Dedan Kimathi, el luchador anticolonial ejecutado por Gran Bretaña en 1957. La policía bloqueó la marcha, lanzó gases lacrimógenos y detuvo a lxs manifestantes. Entre lxs detenidos se encontraba Gacheke Gachihi, miembro del Consejo de la Internacional Progresista.

Francia llegó a Nairobi herida. En gran parte de su antigua esfera colonial en África, el viejo orden de la Françafrique se ha visto sacudido. En el Sahel, Mali, Burkina Faso y Níger expulsaron a las fuerzas francesas tras golpes militares que rompieron los lazos de seguridad con París en nombre de la soberanía. Senegal, bajo el mandato del presidente Bassirou Diomaye Faye, elegido en 2024, tomó el control de la última gran instalación militar francesa en el país el pasado mes de julio, alegando que las bases francesas eran incompatibles con la soberanía.

Macron no ha ocultado su amargura. En enero de 2025, dirigiéndose a lxs embajadorxs franceses en París, se quejó de que «alguien se olvidó de dar las gracias» por los despliegues militares de Francia en el Sahel. En Nairobi, probó otro registro, presentando a Francia como defensora de la soberanía africana e incluso afirmando que Francia y Europa eran los «verdaderos panafricanistas». Francia está tratando de reforzar las relaciones culturales y económicas tras los reveses militares y políticos; a Kenia se le ha asignado el papel de pilar de la nueva estrategia.

La cumbre le dio una cifra a esa estrategia: 23 000 millones de euros. Macron anunció compromisos de inversión en energía, inteligencia artificial, agricultura y otros sectores, con 14 000 millones de euros de empresas francesas y 9 000 millones de entidades africanas. TotalEnergies y Orange estuvieron presentes. CMA CGM, el gigante naviero francés, dijo que invertiría 700 millones de euros para modernizar una terminal en el puerto de Mombasa.

Kenia ofrece a Francia una vía para salir de la humillación del Sahel y adentrarse en el Océano Índico occidental: puertos, logística, corredores comerciales, diplomacia financiera, un Estado que se ha puesto a disposición de la planificación estratégica occidental y un presidente deseoso de convertir Nairobi en una plataforma diplomática. Ruto asistirá a la cumbre del G7 en Francia por invitación de Macron, llevando propuestas sobre la reforma crediticia y una nueva «arquitectura de riesgo» para las economías africanas.

Pero el lenguaje suave de la cumbre se asienta sobre un terreno más duro.

En octubre de 2025, Kenia y Francia firmaron un Acuerdo de Cooperación en materia de Defensa. El Ministerio de Defensa de Kenia afirma que abarca el intercambio de inteligencia, la seguridad marítima, el mantenimiento de la paz, la formación y la ayuda humanitaria. El acuerdo se ratificó en abril. Por esas mismas fechas, 800 soldadxs francesxs llegaron a Mombasa para realizar un entrenamiento conjunto con las Fuerzas de Defensa de Kenia. El acuerdo es renovable, otorga a las fuerzas francesas protecciones de tipo diplomático, concede a París jurisdicción primaria sobre algunos delitos cometidos por su personal en territorio keniano y exige que las disputas se resuelvan por vía diplomática.

Francia no llega a un vacío. Kenia ya acoge a la Unidad de Entrenamiento del Ejército Británico en Kenia, el mayor contingente militar británico en África, con base principalmente en Nanyuki, en la falda del monte Kenia. Los Estados Unidos, por su parte, están ampliando la pista de aterrizaje de la Base Naval de Manda, en la bahía de Manda, un proyecto que el Ministerio de Defensa de Kenia describe como un refuerzo del alcance operativo conjunto, la proyección rápida de fuerzas, la vigilancia y la logística de avanzada. Francia añade ahora otro pilar miembro de la OTAN a esa arquitectura militar occidental.

Los comunicados de prensa oficiales hablan de paz, estabilidad, entrenamiento e interoperabilidad. El contenido político es una subordinación más profunda: fuerzas extranjeras, equipamiento extranjero, privilegios legales extranjeros, corredores estratégicos extranjeros y empresas extranjeras integradas en la infraestructura del Estado keniano.

La nueva estrategia africana de Macron actualiza y renueva la vieja relación imperial. Las bases militares se convierten en cooperación en materia de defensa. La ayuda se convierte en coinversión. La extracción se convierte en transición ecológica. El control del territorio se convierte en logística. Las viejas dinámicas de la Françafrique se reempaquetan para el África anglófona, invocando la «agencia» africana para legitimar los términos.

La ironía era difícil de pasar por alto. Ruto utilizó la palabra «soberanía» ocho veces en su discurso de la cumbre. Macron respondió que «los días de ofrecer ayuda han quedado atrás» y prometió coinversión. A continuación, la policía detuvo a la delegación de la contracumbre que insistía en que la soberanía exige el fin de los acuerdos militares, políticos y económicos extranjeros impuestos a Kenia y a África.

El enfrentamiento en Nairobi fue entre dos futuros. En uno, se invita a los Estados africanos a la mesa de una potencia imperial en declive y se les dice que llamen «igualdad» a ese acuerdo. Las élites compradoras locales negocian el acceso, se llevan el prestigio diplomático y despliegan a la policía cuando sus poblaciones rechazan el trato. En el otro, la memoria de Kimathi, la ira del Sahel y la organización de la izquierda panafricana convergen en una simple demanda: África no es una plataforma para el poder extranjero.

Francia vino a Nairobi para demostrar que aún tiene futuro en el continente. La contracumbre dejó claro quién está disputando ese futuro. En toda África, la lucha contra el imperialismo está planteando sus demandas y construyendo un programa: cerrar las bases extranjeras, romper la arquitectura de la deuda, recuperar el control de los puertos y los recursos, defender las libertades democráticas y construir el poder para hacer realidad la soberanía. La Internacional Progresista apoya ese proyecto —y a lxs organizadorxs, incluido nuestro miembro del Consejo Gacheke Gachihi, que se enfrentan a la represión por llevarlo adelante.

Lo último del Movimiento

El «Hondurasgate» pone al descubierto a la Internacional Reaccionaria en acción

Entre el 30 de abril y el 6 de mayo, se hicieron públicas 37 impactantes grabaciones de audio, extraídas de aplicaciones de mensajería encriptadas. Conocido ahora como «Hondurasgate», el material revela conversaciones entre algunas de las figuras políticas más poderosas del hemisferio occidental: el presidente hondureño Nasry Asfura, el expresidente y narcotraficante condenado Juan Orlando Hernández, el presidente argentino Javier Milei y agentes vinculados a los gobiernos de los Estados Unidos e Israel.

Las grabaciones apuntan a una conspiración transnacional de un alcance asombroso. El narcodictador condenado de Honduras salió en libertad justo antes de las elecciones de 2025 porque, según sugieren las grabaciones, las redes de Benjamin Netanyahu pagaron a Donald Trump para que le concediera un indulto presidencial. Se desviaron 150 000 dólares de fondos de infraestructura pública de Honduras para poner en marcha una operación de desinformación diseñada y dirigida por aliados del Partido Republicano de los Estados Unidos con el fin de atacar a los gobiernos de México, Colombia y la administración de izquierda saliente de Honduras. Mientras tanto, se traman planes para recolonizar la propia Honduras, construyendo una nueva base militar en la isla de Roatán, resucitando el proyecto favorito de Peter Thiel de las «ZEDEs» y realizando el establecimiento de un «Centro para el Confinamiento del Terrorismo» en Tegucigalpa siguiendo el modelo del CECOT de El Salvador.

Esta es la historia de cómo Israel y los Estados Unidos conspiraron para tomar el control de Honduras, con consecuencias desastrosas para los derechos humanos de su pueblo. Pero Honduras es solo el escenario más visible donde se entrelazan los hilos de la Internacional Reaccionaria. Tira de cualquiera de ellos y te encontrarás enredado en una red que se extiende por Washington, Buenos Aires y Tel Aviv.

Lee la investigación ahora y ayúdanos a desenredar la red.

Nuestra historia

12 de mayo: la huelga general británica

El Congreso de Sindicatos llamó a la huelga general británica el 12 de mayo de 1926.

Descubre más sobre este acontecimiento con este hermoso carrusel de Instagram.

13 de mayo: Mayo del 68

El presidente francés De Gaulle huyó de París el 13 de mayo de 1968.

Descubre más sobre este acontecimiento con este bello carrusel de Instagram.

13 de mayo - El atentado contra el MOVE

La ciudad de Filadelfia, EE. UU., bombardeó a su propia gente el 13 de mayo de 1985

Descubre más sobre este acontecimiento con este carrusel de Instagram.

15 de mayo - La Nakba

En 1948, las milicias sionistas llevaron a cabo una limpieza étnica contra dos tercios de la población palestina.

Descubre más sobre esta historia con este hermoso carrusel de Instagram.

18 de mayo - El levantamiento de Gwangju

El levantamiento de Gwangju estalló el 18 de mayo de 1980 contra la dictadura surcoreana respaldada por los Estados Unidos.

Descubre más sobre esta historia con este carrusel de Instagram.

Arte de la Semana

Francis Bebey (1929, Douala) fue un musicólogo, escritor y compositor camerunés-francés. Se le considera el primer músico africano en utilizar teclados eléctricos y cajas de ritmos programables, junto con instrumentos tradicionales africanos como el ndehu (flauta de bambú pigmea) y el sanza (piano de pulgar).

En 1957, el teórico político y revolucionario Kwame Nkrumah lo invitó a trabajar como locutor en Ghana, y de 1961 a 1974 trabajó para la UNESCO, llegando a ser jefe del departamento de música en París. Su música incluye letras que cuestionaban las perspectivas occidentales sobre lxs africanxs, por ejemplo, en New Track: «¿Te has dado cuenta de que todo el mundo se queja del sistema?», y continúa: «Necesitamos un cambio, un nuevo orden, cultural, político, económico...».

Available in
EnglishPolishGermanPortuguese (Brazil)SpanishFrench
Date
18.05.2026
Progressive
International
Privacy PolicyManage CookiesContribution SettingsJobs
Site and identity: Common Knowledge & Robbie Blundell